|
Recién
coronado campeón del mundo de 500cc., Kenny Roberts rompe el
silencio en una entrevista muy sincera. Kenny tiene las cosas muy claras
sobre el negocio de las carreras y su posición en él.
Pasen y vean lo que piensa el flamante campeón de del mundo de
la categoría reina.
¿Has pagado tu sinceridad en algunos momentos con cierta mala
imagen entre la afición española?
"No tengo conciencia de haber hecho nada que justificara una mala
imagen. Repasa mi trayectoria y verás que en todos estos años
nunca le he faltado a nadie. Yo entiendo que soy un piloto americano
y que los fans españoles vibran más con los suyos. Lo
entiendo. El espectáculo se basa en que haya buenos y malos,
héroes y villanos. En España la gente vive el deporte
amando a unos y odiando a otros. Parece que no alientan a los suyos
si no odian también a los rivales. Fijate lo que pasaba con Doohan
en España, lo odiaban cuando en realidad bastaba con aceptar
que era un grandísimo campeón. No pretendo compararme,
solo digo que el show funciona así y la prensa alimenta esto
sin ningún rubor. A mí me tocó ser el malo, y yo
lo asumo. Aunque sigo pensando que no lo merezco porque nunca he hecho
nada descortés con la afición española".
¿Te
parece que hablemos del incidente del corte de manga de Jerez? Corrió
el rumor de que habías dedicado el gesto a la tribuna.
"Ese incidente nunca existió. Te lo prometo. La prensa exageró
mis gestos de alegría al cruzar la meta por lo que te decía
antes de crear una polémica artificial. Después ya no
había vuelta atrás. Cualquiera que haya estado en un GP
en Jerez, sabe que si hago un corte de mangas al público, estoy
muerto".
¿Tienes
entonces la impresión de que eres víctima de una campaña
mediática?
"Lo que me gustaría es que la prensa fuera justa. Me acusan
de ser soberbio en la pista cuando la verdad es que todos los pilotos
lo somos, todos. Si me enfado con un doblado que me estorba durante
media vuelta, la prensa me acusa de ser un americano soberbio. Si eso
mismo lo hace Crivillé, por ejemplo, la prensa dice que tenía
toda la razón, que debía imponer su autoridad de campeón
y que el doblado estaba molestándolo desde hacía rato".
Pero
lo cierto, Kenny, es que no te habría costado nada algún
gestito de cara a la tribuna para meterte a la gente en el bolsillo.
Por ejemplo, aprender español, ya que vives en España.
"Mi vida no es la vida normal de un extranjero que viene aquí
a vivir. No me levanto cada mañana para ir al trabajo rodeado
de españoles o bajo al supermercado a comprar en español.
No vivo así porque mi vida no es ésa. Yo paso muy poco
tiempo al año en mi casa de Sitges. Y ese poquísimo tiempo
lo paso siempre rodeado de gente que tiene que ver con el trabajo y
que habla inglés. No es que no quiera integrarme, es que no puedo
no tengo tiempo para hacerlo".
En cualquier
caso, Kenny, tu patrocinador es una empresa española de bandera...
"Ya lo sé. Lo respeto y lo entiendo. Mira, yo no soy piloto
oficial MoviStar. Soy piloto oficial Suzuki, que es diferente. Suzuki
tiene como sponsor a MoviStar, pero mi contrato es con Suzuki. Es sólo
un matiz que me gustaría aclarar. Pero, en cualquier caso, la
cuestión es muy fácil de solucionar para mí: basta
con ganar. La marca y el patrocinador quieren lo mismo: ganar. Y ganar
es la mejor manera de trabajar para ellos".
¿Por
qué triunfaste en Suzuki, donde antes fracasaron tantos? ¿cuál
era el problema?
"Tengo que pensar que ninguno de los pilotos que estuvieron antes
que yo supo adaptarse a la RGV. Eso es todo. Llegaban a la RGV ya presuponiendo
que era una moto perdedora y que poco más podían hacer
que lo que estaban haciendo. Eran buenos pilotos, sin duda, pero no
se adaptaron a las circunstancias. Para mí, pelearme con motos
poco competitivas era el pan de cada día. Y la química
funcionó".
Con
lo de el pan de cada día te refieres a tus años en Modenas...
"Sí. Los años que pasé en Modenas me ayudaron
muchísimo. Los resultados no fueron buenos, pero tomé
una experiencia bestial en probar y desarrollar cosas. Cada día
testábamos cosas nuevas para el chasis, el motor... Era levantar
todo un proyecto desde abajo, y eso, repito, me dio una experiencia
brutal".
¿Es
la Suzuki RGV 500 la mejor moto de la parrilla en este momento?
"Quiero que esta pregunta te la responda Sete Gibernau cuando piloteé
una en esta nueva temporada. Él ha sido piloto Yamaha y Honda,
así que podrá comparar.
¿Y
tú? ¿Eres ahora el mejor piloto del campeonato? Se dijo
de ti durante todo el campeonato que no aguantabas la presión.
"Lo de la presión no es verdad. Al contrario, lo que me
molesta es la horrorosa sensación de estar detrás. Ya
he demostrado que no me asusta la responsabilidad de tener que ganar".
¿Esperabas
una temporada tan floja de Crivillé?
"Mentiría si dijera que lo esperaba. Antes de la primera
carrera nadie podía imaginar una temporada tan mala del campeón
del mundo. Pero lo que también es verdad es que esto puede pasar
en el deporte y, de hecho, pasa. Crivillé es un grandísimo
piloto. No está acabado en absoluto. Sus tiempos por vuelta lo
demuestran".
¿Te
ha sorprendido el excelente debut de Rossi en la categoría? Todo
el mundo le da por campeón en el 2001. ¿Te parece una
falta de respeto deportivo?
"No me ha sorprendido en absoluto. Todos sabíamos que iba
a hacerlo bien porque tiene mucho talento. Creo que mis rivales más
fuertes este año serán él y Biaggi. Sigo pensando
en Max como uno de los más fuertes. A Crivillé y McCoy
tampoco los descarto. ¿Qué Valentino es favorito? Bueno,
me parece estupendo que piensen así. Supongo que yo también
tendré algo que decir en la pista".
¿Te
gusta tener a Sete Gibernau de compañero de equipo? ¿Habrá
una rivalidad especial por el hecho de ser español?
"Me encanta. Con Sete nos conocemos desde hace muchos años,
desde la época del Open Ducados, y nuestra relación es
muy buena. ¿Rivalidad? ¡Por supuesto! ¡toda la del
mundo! En la pista yo querré ganarle siempre, y él querrá
ganarme siempre. ¡solo faltaría que nos fuera así!
Pero no habrá malos rollos seguro, aunque la prensa se encargará
de decir lo contrario".
Cuéntame
como es tu poco tiempo libre en Sitges.
"Lo dedico al relax más absoluto, juego al golf que es mi
pasatiempo favorito, estoy con amigos, descanso de las carreras y disfruto
de la buena comida española".
Te casa
este invierno. Está claro que no piensas que, en contra de la
opinión de muchos, cuando un piloto se casa pierde agresividad...
"He oído eso muchas veces y pienso que depende de cada piloto.
Hay pilotos para los que casarse ha sido bueno, y otros para los que
no. Ya te digo depende de cada uno, hay pilotos casados muy rápidos
y solteros muy lentos.
A pesar
de su aspecto serio, tu padre montaba unas juergas fenomenales fuera
de la pista. ¿Heredarás su tradición y celebrarás
el título a lo grande?
"Supongo que algo habrá que hacer, sí. Lo celebraremos
a lo grande, seguro".
|