|
Convencido
de haber aprendido la lección de su mal final de temporada, el piloto
de Yamaha pone su vista en el número 1 que ostentará Roberts.
¿En
qué consiste su pretemporada?
"Ahora se trata de extraer lo mejor para dejar la base de una moto
en la que pueda conducir cómodo. Una Yamaha que nos permita no
tener que hacer modificaciones drásticas de un GP a otro, sino
cambios a los que sea fácil adaptarse. No quiero la mejor moto,
sino una en que me encuentre cómodo".
¿Le
ha dejado un mal sabor de boca el año 2000?
"No quiero pensar en lo que se hubiera podido hacer, sólo
en lo que podemos hacer ahora. Cuando llegué a Yamaha en 1999,
lo hice sin experiencia, en un momento bajo de forma y mentalmente tocado
después de un accidente. Fue un año de bastantes caídas,
en el que los resultados no fueron muy buenos; no tenía credibilidad
ni base para tomar decisiones sólidas. El equipo era inexperto,
era todo un poco complicado. Este año, y después del duro
invierno pasado, logramos un mínimo para poder empezar la temporada
en condiciones, y lo demostramos a principio de ésta. Por varias
razones, tuve un bajón, y los resultados no acompañaron".
¿Falta
de suerte?
"Al final creo que tuvimos un poco de mala suerte en las últimas
carreras. Pero, bueno, ahora estoy pasando un invierno tranquilo, lleno
de confianza, y no me estoy inquietando. Sin duda, se habría
podido conseguir más de lo que hemos hecho, pero debemos mirar
la parte positiva. Todos hemos crecido mucho, hemos adquirido una experiencia
muy enriquecedora, aunque el resultado no ha sido excelente. No obstante,
a veces los malos resultados enseñan más que los buenos.
La próxima temporada será la primera en la que trabajaremos
en la dirección que yo quiero".
¿Le
sabe a poco su sexto puesto final?
"La posición final es lo de menos, lo importante es que
hemos tenido un nivel para estar entre los tres primeros. No obstante,
tuvimos malos resultados que nos hicieron perder el tren, y además
se sumaron problemas técnicos... Mi objetivo al final de la pasada
temporada era recuperar el nivel, aquella sensación de sentirme
ganador... ya que sólo así puedes afrontar el Campeonato
del Mundo. Quiero comenzar 2001 con el potencial y el nivel necesarios
para poder luchar en cada carrera por la victoria, y sólo eso
nos llevará a ganar el Mundial. Todo lo que no sea el uno, al
final no sirve de nada".
Su
objetivo, evidentemente, sigue siendo el mismo...
"Mi objetivo es ganar el Campeonato del Mundo. Todo lo que no sea
esto no puede ser un objetivo, y si no te lo planteas como tal, difícilmente
lo puedas conseguir. Éste fue precisamente uno de los problemas
que tuvimos este año, que en un principio, nadie, ni yo mismo,
contaba con que podía ganar el Campeonato, y cuando lo tuvimos,
no estábamos preparados. Este año ya lo estamos más:
ahora es ganar o ganar".
El
tren delantero lo ha llevado de cabeza durante todo el año...
"Básicamente ése ha sido el problema; en algunos
circuitos no poníamos la moto a punto para ir más rápido,
sino para no tener este problema. Trabajar así es complicado
y te cansa, te desgasta, y acabas cometiendo errores. En la actualidad
se está trabajando en una horquilla nueva; hasta ahora iba con
una de 43mm. de diámetro, y ahora han creado una de 46. Además,
en gomas, llantas, motor...hemos avanzado bastante, y Yamaha está
volcada en este proyecto. Creo que mejoraremos mucho".
|