PILOTOS DE LEYENDA

BRUNO SPAGGIARI: "Una leyenda italiana"

Bruno Spaggiari ha sido uno de los pilotos italianos más serios, completos y eficaces en pequeña y mediana cilindrada: una limitación debida quizás a factores casuales y no a una elección específica, ya que este piloto, precisamente al final de su carrera, demostró su magnífica clase y combatividad sobre una Ducati 750, con la que corrió las primeras ediciones de las 200 Millas de Imola en 1972 y 1973.
Cuando inició su carrera como junior en 1954 solo existía la posibilidad de correr en pequeñas cilindradas (contrariamente a lo que sucedía, por ejemplo, en Inglaterra), por esta razón Spaggiari se formó en esta categoría donde muy pronto se convirtió en uno de los especialistas más cotizados, no solo por su valor como piloto, sino también por su competencia y sensibilidad mecánica, cualidades que siempre le han caracterizado como un valioso colaborador de las marcas que lo han contratado. Esta circunstancia quedó patente cuando, abandonada definitivamente la competición, la MV Agusta contaba con su colaboración como "probador" para resolver algunos problemas de estabilidad detectados en la cuatro cilindros de 1975.
Spaggiari nació el 11 de enero de 1933 en Reggio Emilia, donde luego formó una familia con dos niños.
Spaggiari se formó en las célebres pruebas de "gran fondo" de los años 50, las irrepetibles Milán-Tarento y los giros de Italia, crisol de tantos jóvenes talentos. Debutó en 1954, pero hasta 1956, en que entró a formar parte del grandioso aparato deportivo que era en aquel tiempo la Ducati, no obtuvo sus primeros resultados importantes con la famosa 100 monoárbol, clasificándose tercero en el Motogiro, tras ganar dos etapas, y ser segundo de la categoría en la Milán-Tarento.
Del mismo modo que demostró sus cualidades como gran fondista, Spaggiari sobresalió también en circuito (Bivalencia que no se dio en otros pilotos de la época), y con la Ducati 125, primero monoárbol y luego el nuevo modelo con distribución desmodrómica, se impuso en numerosas competiciones junior en 1956 y 1957. Entre sus mejores resultados destacan la victoria, formando pareja con Alberto Gandossi, en las 24 horas de Montjuïc con la Ducati 125.
Promovido a senior en 1958, confirmó plenamente las expectativas al conquistar el título de Campeón Italiano en la categoría 125 con la Ducati "Desmo", rompiendo la resistencia de campeones del calibre de un Ubbiali o un Provini, sus rivales sobre MV Agusta.
La irreductible tenacidad y el valor de Spaggiari quedaron claramente demostrados en el circuito de Alessandria: cuando iba líder patinó en una curva cerrada y se estrelló contra el bordillo rompiéndose una clavícula; despreciando el dolor, volvió a montar en la Ducati, arrancó y entró victorioso en la meta.
Y como broche de oro de aquella magnífica temporada, la rotunda afirmación en el GP de las Naciones en Monza, donde Spaggiani capitanea cinco Ducati 125, clasificadas en los cinco primeros puestos. Si Spaggiari hubiera entrado a tiempo en el Mundial para apoyar a Gandossi, quizás aquel año Ubbiali y la MV, que se zafaron milagrosamente de las desmodrómicas de Bolonia, hubieran tenido que izar bandera blanca.
Tras un año tan pródigo en resultados se esperaba que Spaggiari triunfara en 1959, pero la Ducati, después de imponerse en la primera prueba de la temporada en Módena, disminuyó sus actividades frenando con ello la irresistible ascensión del eminente piloto. Sin embargo, este percance no le impidió clasificarse notablemente en sus escasas participaciones en el Mundial, y así su mejor resultado fue un segundo puesto en Assen, en el GP de Holanda, detrás de la MV de Ubbiali, pero por delante de Hailwood, también con Ducati, y Defugner y Minter en MZ.
En 1960 Ducati dejó definitivamente la competición y el conde Doménico Agusta contrató a Spaggiari para sustituir a Provini que se ha pasado a La Morini.
Spaggiari desempeñó a la perfección su papel de segundo piloto, aunque en Siracusa en un arranque ganó la carrera de 125, mientras que en el Mundial es segundo en Monza, detrás del jefe de equipo, cuarto en Bélgica y en el Ulster. Además se adjudicó el triunfo en las pruebas internacionales de Bilbao y Madrid.
En 1961 vuelve a quedar "parado" ya que también MV se retira de la competición. Benelli entonces le confió una monocilíndrica biárbol con la que se clasificó tercero en la Coppa d´Oro Shell en Imola, prueba que se adjudicó Provini con La Morini.
A pesar de los cambios involuntarios de marca, Spaggiari siempre se mantuvo vinculado de hecho a Ducati, por lo que en 1962 aceptó la oferta de la Ducati española, la Mototrans, para participar de una temporada de pruebas "propagandísticas" en España. Efectivamente, con la Ducati 125 ganó las pruebas de Madrid, Bilbao, Valladolid y La Coruña. En el camino de este "revival" junto a la marca con la que debutó, en 1963 se presentó en los circuitos italianos con el nuevo modelo "desmo" y disputó magníficas carreras, al punto que MV hace una excepción a su ausencia en las pequeñas cilindradas y desempolva una de sus 125 biárbol, que adaptada en lo necesario, resulta ser una máquina competitiva conducida por Spaggiari, quien la llevará victoriosa al título tricolor de 1964.
Sin embargo, no efectúa ninguna salida al extranjero, ya que los equipos de Honda y Suzuki dominan el Mundial y contra ellos nada puede hacer una monocilíndrica desfasada varios años. En 1964 volvió a ganar, después de siete años de su primer triunfo, las 24 horas de Montjuïc con una Ducati de 285cc.
En 1965 compitió exclusivamente con la Ducati en las categorías de 250 y 350, pues la MV, a la vista de los resultados del año anterior, guardó definitivamente entre las reliquias su 125.
Spaggiari desempeñó también para Ducati el papel de probador y en su doble función llevó a las pruebas italianas y españolas las monocilíndricas desmo de 250 y 350cc., e incluso la 125 bicilíndrica. Tanto el piloto como la marca esperaban ansiosamente la 125 cuatro cilindros que la Ducati estaba estudiando por indicación de la Mototrans, pero su preparación se retrasaba y además por entonces surgió la limitación a dos cilindros para esta categoría; por esta razón el interesante proyecto quedó definitivamente archivado.
Su actividad durante estos años no fue muy intensa aunque no faltaron algunos triunfos, como la victoria en La Coruña en 1965 y 1966, además de buenas clasificaciones que obtiene allí donde participa. En 1966 Morini le cedió una biárbol de 250 cc. con la que queda segundo en Módena detrás de Provini sobre la Benelli cuatro cilindros, pero el experimento no pasó de ahí.
Tras una amplia dedicación a las competiciones españolas por cuenta de la Mototrans, Spaggiari reapareció con cierta asiduidad en las competiciones italianas de 1968 con la 350 desmo, consiguiendo buenas clasificaciones: tercero en Rímini y en Cesenatico, cuarto en Imola, segundo en Riccione, quinto en el G.P. de las Naciones. En esa temporada debió enfrentarse a las imbatibles MV tricilíndricas de Agostini, la Benelli tetracilíndrica de Pasolini y la Honda de Hailwood.
En los años sucesivos realiza excelentes carreras también en la categoría 500, primero con la 350 monocilíndrica preparada y luego, en 1971, con la 500 bicilíndrica en V.
Con la Ducati dos cilindros, Spaggiari disputó sus mejores carreras en la primera edición de las 200 millas de Imola. En 1972 quedó segundo detrás de Paul Smart, también con Ducati, y hubiera ganado si en la última vuelta no se hubiese quedado sin gasolina.
Al año siguiente, realizó otra magnífica carrera: volvió a quedar segundo, esta vez detrás de Saarinen. La última carrera de Spaggiari fue la de intermedio en las 200 Millas de Imola de 1974; en ella entraría tercero, detrás de Read en MV y Gallina en la Yamaha 750, aunque superaría otra MV pilotada por Bonera.
Entre los méritos deportivos de Spaggiari se cuenta el de haber ayudado a algunos principiantes, entre ellos a Franco Uncini, desarrollando la actividad de "descubridor de talentos".