Un
final espectacular nos espera para las tres últimas fechas
del Mundial de Velocidad. El condimento de la lluvia en Australia
rompió los pronósticos y la victoria de Marco Melandri
lo pone también como candidato a la corona. Rossi le robó
un podio a Gibernau sobre la línea, Lorenzo ganó en
250, Perren terminó decimocuarto y Bautista ya es Campeón
en 125cc.
Fue
una carrera histórica, ya que por primera vez desde su implementación,
la norma “flag to flag” (bandera a bandera sin interrupciones)
se cumplió efectivamente, haciendo que todos los pilotos cambiaran
su moto en boxes por otra configurada con neumáticos para lluvia.
Esto
determinó bastantes modificaciones al trámite de la competencia
que se venía desarrollando desde que se apagó el semáforo.
Un sorprendente Shinya Nakana mandaba con casi cinco segundos de ventaja
en otras tantas vueltas, Valentino Rossi se estaba recuperando de una
mala largada (y lo hizo ejecutando una vuelta fantástica, donde
superó uno tras otro a Roberts, Hopkins, Edwards, Pedrosa y Melandri),
mientras que Nicky Hayden también había arrancado mal,
pero sin poder avanzar en el clasificador.
El
“caotico” paso por boxes (uno de los puntos a corregir por
Dorna para no exponerse a un serio accidente), dejó como saldo
el retraso de Nakano (al estirar demasiado su entrada), la recuperación
de Hayden y Melandri, la aparición de Vermeulen en los primeros
lugares y el definitivo naufragio de Pedrosa, sumamente complicado cuando
la pista no brinda el ciento por ciento de adherencia.
Así, la victoria final en el GP de Australia fue para Melandri,
en su tercer triunfo particular en lo que va de la temporada que lo
relanza como candidato en las tres últimas fechas. El local Chris
Vermeulen subió por vez primera al podio con la Suzuki logrando
un trabajoso segundo puesto; mientras que el tercer escalón quedó
para Rossi, autor de una fantástica maniobra arrebatándole
el puesto a Gibernau a la salida de la última curva de la carrera.
Esta acción, le permitió al italiano recortar cinco puntos
a Hayden, en vez de los dos que acortaba terminando cuarto, con el americano
a sus espaldas.
Jorge
Lorenzo ganó la carrera de 250cc por apenas nueve milésimas,
obteniendo entonces una ventaja de 24 puntos sobre Andrea Dovizioso
a falta de los 75 puntos en juego en los Grandes Premios de Japón,
Portugal y Comunidad Valenciana. El italiano, se retiró de Phillip
Island con la moral muy baja, ya que no encuentra la manera de hacer
funcionar su Honda como las Aprilia (en especial las de Lorenzo y DeAngelis).
El español sumó su octava victoria de la temporada, con
el agregado de que las tres últimas fueron consecutivas, mientras
que Dovizioso no gana desde junio en Catalunya. Los números dicen
que el italiano ganó una carrera contra las ocho de su rival
y, de no ser por la crisis de resultados que padeció Lorenzo
en mayo en los GG.PP. de Turquía, China y Francia, hoy sería
probablemente Campeón del mundo. De todas maneras, las tres que
faltan hay que correrlas.
Con
relación al argentino Fabricio Perren, si bien no pudo concretar
el excelente trabajo que había realizado siete días atrás
en Malasia donde llegó a marchar undécimo, en Australia
se desquitó con otra soberbia actuación. El santafesino
largó mal, quedó en el puesto 24 y desde allí inició
una remontada que lo llevó a pelear las últimas posiciones
puntuables. Finalmente terminó decimocuarto, luchando a brazo
partido en un pelotón que también integraron: Cluzel,
Poggiali y Espargaro.
En
125, a Alvaro Bautista le bastaba con terminar por delante de Mika Kallio
para convertirse en el sexto español en alzarse con el título
de la categoría. Sin embargo, el pupilo de Jorge Martínez
Aspar dominó la carrera desde el principio y se alzó con
su séptimo triunfo de la temporada.
La prueba de Australia fue accidentada en su inicio, ya que un enriedo
provocado por un choque entre el checo Lukas Pesek con el italiano Mattia
Pasini, sacó de carrera a Sergio Gadea y provocó que los
comisarios detuvieran la competencia con bandera roja.
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