La
carrera más larga y exigente del motociclismo español
se salió de sus tradicionales esquemas. Por un lado, la lluvia
se hizo presente por primera vez en su historial y, por otro, el equipo
Suzuki Català rompió el maleficio que perseguía
al dorsal número uno, que nunca había logrado la victoria
en las 24 horas de Montmeló.
La
inscripción de pilotos del más alto nivel presagiaba una
edición para batir récords; sin embargo, la aparición
de la lluvia y un intenso calor dificultaron la labor de los protagonistas,
girando un segundo por vuelta más lento que en la edición
anterior.
Condicionados por diversos incidentes que fueron mermando sus respectivas
formaciones, los equipos más emblemáticos para esta competencia
(Yamaha Folch y Suzuki Català), no tuvieron problemas para quedarse
con los primeros puestos.
El primer lugar correspondió a la escuadra Suzuki, con la formación
integrada por Josep Sardá, Salvados Cabana y Víctor Casas
a bordo de una GSX-R 1000 y luego de totalizar 726 vueltas. Sus escoltas
fueron Toni Salom, el argentino Ignacio Tanzi y Agustín Pérez,
sobre una YZF R1 1000, quienes perdieron por una vuelta. El último
escalón del podio lo completaron Víctor Carrasco, Russell
Gómez y Rubén Torres, defendiendo los colores del Honda-BQR,
con una CBR RR 1000 y a 12 giros de los vencedores.
La nota destacada que merece ser comentada es la actuación del
santafesino Ignacio Tanzi, integrante del trío que ocupó
la segunda posición y que se llevó los mejores comentarios
entre los protagonistas y la prensa española.
“Ignacio no me podía fallar –manifestó Josep
María Folch, titular del equipo donde participó el joven
de Arequito-. Tanzi me sorprendió ya que no tenía experiencia
previa en carreras de larga duración y sin embargo fue quien
hizo la diferencia en el equipo. Durante la madrugada puso al equipo
en el primer lugar y marcó el record de vuelta nocturno. No corrió
como un debutante y su andar se asemejó mucho al de un experimentado
corredor”.
Por
su parte, Ignacio destacó que “la prueba concentra muchísimas
dificultades más allá del agotamiento físico. En
este caso hubo que agregar la presencia de la lluvia, en especial al
comienzo, y donde hubo que girar algunas vueltas con los neumáticos
para piso seco tratando de no patinar. Durante la madrugada tuvimos
problemas con la tapa de combustible que se trababa y luego perdimos
tiempo con un neumático defectuoso”.
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