Victoria
del múltiple Campeón en una carrera de antología
para MotoGp. Rossi ya es escolta de Hayden y el campeonato tiene la
proa puesta hacia Estados Unidos. Yuki Takahashi le dio el triunfo
200 a Honda en 250 y Mattia Pasini le ganó a su compañero
Bautista por 10 milésimas en 125cc.
La
carrera de MotoGp fue fantástica. La sensación de una
competencia aguerrida comenzó a palpitarse desde la prueba de
tanques llenos. Allí, Valentino Rossi le encontraba la vuelta
a una indócil M1, después de renegar todo el fin de semana;
mientras que Casey Stoner se caía sin opciones de participar
en la final. Gracias a esta deserción, Rossi ya ganaba un puesto
desde la parrilla de partida, arrancando décimo en vez del undécimo
lugar que le correspondía por una pobre clasificación.
Cuando
se apagó el rojo del semáforo, Valentino se deshizo de
Sete Gibernau y Shinya Nakano. Antes de completar la primera vuelta
también superó a John Hopkins y a Loris Capirossi. A ambos,
lo supero en el mismo lugar, en la frenada después del tobogán
que precede a la penúltima curva del trazado. A partir de ese
momento, esa pasó a ser la “Curva Rossi”, puesto
que el piloto de la moto con el dorsal 46 también superó
allí a Kenny Roberts y Makoto Tamada (antes que se autoeliminaran
en una caída), así como al trío que ostentaba la
punta: Nicky Hayden, Dani Pedrosa y Marco Melandri.
Fue entonces cuando se generó una tensa relación entre
estos cuatro protagonistas, todos al aguardo de las vueltas finales.
Pese a que Melandri intentó ir al frente, Rossi le devolvió
la estocada a dos giros de la cuadriculada, tapándole todos los
huecos posibles y prevaleciendo por tercera vez en la temporada. Atrás,
a menos de 30 centésimas, se definió también el
último escalón del podio, con Hayden prevaleciendo sobre
el “poleman” Pedrosa, algo falto de experiencia aún
en la lucha cuerpo a cuerpo.
Con
este resultado, el americano de Kentucky llegará a Laguna Seca
como líder de la tabla provisional, aventajando a Rossi por apenas
26 puntos, en un Grand Prix que sólo contará con la participación
de la clase mayor y sustentada en la expectativa de los pilotos locales
por tener una gran actuación frente a su público.
Un cierre emocionante también se vivió en la disputa de
la competencia de 250cc. Aquí, luego de liderar casi dos tercios
de la prueba, Alex DeAngelis vio como era superado en los instantes
finales por el japonés Yuki Takahashi.
Pese a el único piloto del equipo de Jorge Martínez Aspar
se mostró muy rápido, dejando atrás sin problemas
a Jorge Lorenzo (candidato natural y amplio dominador en clasificación),
la primera victoria del sanmarinés en la clase sigue sin aparecer.
El
desenlace llegó al ingreso de la última curva, cuando
el bravo japonés compañero de equipo de Andrea Dovizioso
se quedó con la carrera (tal cual había sucedido en el
GP de Francia), entregándole a Honda la victoria número
200 entre las motos del “cuarto de litro”.
Con igual intensidad, la disputa por la carrera de 125cc se centró
en la pelea que mantuvieron dos de los hombres del equipo MVA Aspar:
Mattia Pasini y Alvaro Bautista, con el agregado de Lukas Pesek, quien
siempre hizo el papel de invitado de honor al aguardo de alguna catástrofe
entre los de adelante.
Fiel
a su estilo, la definición de la carrera para las motos de menor
cilindrada fue no apta para cardíacos. Pasini y Bautista transitaron
el último tramo de recta tocándose de forma peligrosa,
quedando el éxito para el italiano de una manera ajustadísima;
ya que su victoria llegó con apenas 0,010 segundos de diferencia
sobre su compañero de equipo. Lukas Pesek completó el
podio, por delante Héctor Faubel, Simone Corsi, Thomas Lüthi,
Nico Terol, Mika Kallio, Joan Olivé y Sergio Gadea, quienes completaron
las diez primeras posiciones.
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