El
Campeón del Mundo volvió a demostrar que es superior
en la clase MX1 y no le dio respiro a sus rivales en la sexta fecha
del año. Marc DeReuver lideró la carga de KTM y fue
figura indiscutible en MX2 junto a David Philippaerts y Christophe
Pourcel.
Del
polvo en suspensión del sábado a un terreno resbaloso
para la primera manga y un barro pegajoso en la segunda. El Gran Premio
de Bulgaria disputado en Sevlievo se desarrolló en un marco paisajístico
único, con constantes cambios de condiciones, pero con un mismo
dominador que monopolizó la primera posición como lo viene
haciendo desde principio de temporada.
Everts ganó con aplastante autoridad las dos mangas, concretando
una actuación tan contundente que sólo aportó algo
de emoción la lucha por el segundo y tercer puesto. Allí,
su compatriota Kevin Strijbos porfió por la posición de
escolta en ambos parciales, seguido de otro belga, Steve Ramon.
Para el joven defensor de Suzuki, las últimas actuaciones lo
catapultan como uno de los pocos que podrá hacerle frente a Everts
en el futuro, robándole una o dos competencias antes que termine
el año.
Para el resto de la clase mayor, solamente Brian Jorgensen demostró
poner algo de voluntad para estar más adelante de lo que el medio
mecánico le permite.
Distinta fue la situación en MX2, donde la paridad entre los
principales protagonistas fue tal que, la sumatoria final de la general
en Bulgaria quedó empatada entre Marc DeReuver, David Philippaerts
y Christophe Pourcel, todos con la misma cantidad de puntos.
En la primera manga Cairoli dominó a voluntad desde el principio
y, cuando parecía que iba a ganar con comodidad apareció
Christophe Pourcel aprovechando un error del italiano para alcanzarlo.
Sin embargo, el Campeón hizo lo imposible para no ser superado
y logró terminar primero. En la segunda competencia, Marc DeReuver
aprovechó un error del francés puntero del campeonato
Pourcel para lograr la victoria, mientras que Cairoli tuvo que abandonar
al caerse dos veces.
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