Quiero
ser italiano!!! No voy a cansarme de repetir esto. La emoción
y la adrenalina disparada durante el último GP de Italia hizo
que casi 90.000 almas vitorearan a sus ídolos durante cada
competencia. No importaron las marcas, los neumáticos o las
banderas. Cada carrera, fue un triunfo del motociclismo todo.
Valentino
Rossi llegó a Italia 43 puntos abajo… Algo inusual para
el múltiple Campeón, acostumbrado a asistir a la cita
en su hogar como amplio dominador. Sin embargo, luego de una carrera
para el infarto, Rossi logró su quinta victoria consecutiva en
Mugello doblegando a Loris Capirossi y Nicky Hayden en un final apasionante.
La
emoción se hizo presente de principio a fin. Desde un revitalizado
duelo entre Sete Gibernau y Valentino Rossi, a la espeluznante caída
de Casey Stoner o la remontada “in extremis” de Loris Capirossi.
El italiano de Ducati tuvo un pésima largada, complicado por
el tanque lleno de combustible y unas gomas frías, debiendo esforzarse
para alcanzar el lote puntero. Su compañero español aguantó
el ritmo durante unas vueltas, pero de a poco fue perdiendo aire hasta
quedar último en ese pelotón puntero integrado por Rossi,
Hayden, Pedrosa, Melandri y Capirossi.
En
los últimos giros, y después de una pasada de largo de
Melandri que lo relegó, Rossi, Capirossi y Hayden lucharon a
brazo partido por la victoria. “Capirex” aguantó
como pudo, pese a evidentes problemas de neumáticos en su moto,
mientras que Valentino consiguió superarlo y ganarle después
de una maravillosa última vuelta, donde el propio Rossi aseguró
estar en trance… ya que no recuerda cómo ni dónde
fue la maniobra de sorpaso. Otro de los grandes protagonistas de la
temporada, Dani Pedrosa, aguantó toda la carrera en los primeros
puestos, a pesar de lo técnico y difícil del circuito,
consiguiendo un memorable cuarto puesto por delante de Gibernau y Melandri.
En
250 cc, Jorge Lorenzo rompió la mala racha logrando una apretada
victoria por sobre Alex DeAngelis y Andrea Dovizioso. Sin embargo, en
el recuerdo de la competencia no podemos obviar que su desarrollo se
pareció más una carrera de 125, ya que se estableció
un compacto grupo de siete pilotos que pelearon en cada curva por estar
adelante.
Primero fue Takahashi el líder; luego tomó la posta Lorenzo.
A su turno lideró DeAngelis, por momentos lo hizo Dovizioso y
hasta Locatelli se dio el gusto de estirar una frenada y enloquecer
a los “tifosi” de la curva uno. También aportaron
lo suyo Marco Simoncelli, reverdeciendo laureles con la “psedo-Gilera”,
y Alex Debón, disputando su primer Gran Premio con una moto oficial.
Temprano, quedaron fuera de la lucha Héctor Barberá cuando
se cocinó el embrague en la largada y el japonés Hiroyi
Aoyama, tras una aparatosa caída con la KTM.
Como hacía mucho tiempo no sucedía (desde el GP de Argentina
del ’99) dos argentinos participaron de un GP de 250cc y los dos
terminaron entre los que suman puntos. Sebastián Porto siguió
penando con la puesta a punto de su Honda, culminando en el puesto 13;
mientras que decimoquinto arribó el debutante Fabricio Perren,
conocido nuestro desde que lo seguimos en el CEV de España, cosechando
una unidad a bordo de una Honda del equipo Stop&Go.
Para los italianos, la mañana había comenzado bien con
el triunfo de Mattia Pasini en 125cc, superando por sólo una
milésima a Alvaro Bautista; mientras que Lukas Pesek completó
el podio en una carrera en la que la última vuelta fue decisiva.
Los españoles Sergio Gadea y Héctor Faubel, fueron cuarto
y quinto respectivamente.
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