LO MEJOR DE LA SEMANA
MX NACIONAL: BOCHORNOSO EPISODIO EN LA FECHA DISPUTADA EN MENDOZA

Debido a las condiciones del trazado Barrancas de Maipú, los pilotos decidieron no continuar con el espectáculo, desencadenando del descontento del público y la furia de un puñado de inadaptados. El saldo de vehículos dañados y un feroz ataque al micro de C.A.Mo.D. no deja lugar para el comentario deportivo.

Algún día tenía que pasar, aunque no de esta manera. Por una vez, los pilotos pensaron en grupo y no tomaron una decisión que afectara sólo a sus intereses particulares. Siempre se supo que Barrancas de Maipú en Mendoza fue un circuito “duro”, exigente y con un piso que se va degradando a medida que pasan las vueltas. Tal vez haya sido la tierra en suspensión un poco más molesta que otras ocasiones. Tal vez el sol haya estado más de frente que en otra época del año. Tal vez el regado para evitar la tierra fue abundante y hubiera sido conveniente girar más hasta lograr el compactado justo para correr. Tal vez si el espectáculo no hubiera sufrido un “parón” ante la falta de ambulancias, los pilotos de 125cc no se hubieran puesto a pensar fríamente. Tal vez si no hubieran sumado cinco los hospitalizados en todo el fin de semana y si la mayoría de los pilotos participantes de las primeras mangas no se hubieran quejado de haber recibido tantas piedras sueltas, los hechos no se hubieran precipitado de tal manera. Lo cierto es que cada uno de estos acontecimientos fue sumando y, evidentemente, hubo uno (o varios) que fueron la gota que colmó el vaso.
Todo venía desarrollándose con aparente normalidad hasta la disputa de la segunda manga de 125cc. En ese momento, de acuerdo a lo publicado el lunes 10/04 por el diario Los Andes de Mendoza: “Las numerosas caídas sucedidas solamente en las primeras cuatro competencias de la tarde inclinaron la balanza a favor de los pilotos, quienes pusieron el grito en el cielo para que las restantes mangas se suspendieran. El golpe más duro fue protagonizado por el local Fabricio Carleti, quien cayó desplomado antes de negociar la trepada durante la segunda vuelta de la manga complementaria (el piso se regó en demasía, ya que antes las nubes de tierra por momentos impidieron ver el desarrollo de la Open Class). El susto se apoderó de la gente. Y también de los participantes. Por eso los 40 animadores de 125cc decidieron no volver a correr. Carleti, con amnesia, tuvo que ser derivado al Hospital Italiano como antes había ocurrido con el local Gustavo Santibáñez”.
A partir de este episodio, comenzaron a sucederse diferentes acciones que terminaron con un acto de barbarie, nunca visto en el Motociclismo Argentino.
Los pilotos de 125 no largaron, pero los veteranos de la Master sí aceptaron el desafío. En ese momento, antes que los más chicos de 85cc se dirigieran a los partidores, varios padres de éstos y algunos nombres “top” de la Open Class comenzaron a evaluar la posibilidad de suspender el resto de la programación en función de la seguridad de todos los participantes. Llegado a un acuerdo, se elevó la propuesta a las autoridades de C.A.Mo.D; quienes a su vez deslindaron a los pilotos la responsabilidad de dar al público la noticia de la suspensión. Al respecto, esto es lo que reflejó el martes 11/04 Alfredo Yoma (vicepresidente segundo de C.A.Mo.D.) al diario Ancasti de Catamarca: “Parte de responsabilidad por lo acontecido fue nuestra. Creo que junto con Juan Carlos Taboada, máxima autoridad de la prueba, nos apresuramos en suspender la competencia. Ahora, pensándolo fríamente, creo que tendríamos que haber llegado a un acuerdo con los pilotos, haber disminuido los tiempos de las segundas mangas, como para no defraudar al público que pagó su entrada. Pero Taboada pensó primero en los pilotos, y por eso la gente reaccionó de la peor manera.”
Justamente, hasta esta parte de los hechos, nada sería anormal, más allá de una decisión a favor de la seguridad y un replanteo de la situación. Sin embargo, lo más lamentable del fin de semana estuvo en la posterior reacción del público; quien, según lo manifestado en varios medios: “apedreó los boxes y el micro que transporta a los fiscalizadores de C.A.Mo.D. hasta romper todos sus vidrios, asaltando también sus pertenencias, como computadoras, fotocopiadoras y generador eléctrico”.
La ausencia de un verdadero control policial (hecho que también se ha verificado en otras competencias por campeonatos nacionales), favoreció para que el descontrol fuera total.
Para terminar este informe, nos quedamos con algunas palabras del organizador de evento, Pedro Castro Díaz, quien manifestó el martes 11/04 en el diario Los Andes: “Los pilotos de Open Class me tendieron una cama. Esta decisión de no correr ya se venía gestando desde hace tiempo; había que eliminar a Mendoza del calendario nacional y lo lograron. Tenemos el piso más duro del país y por más que quieran cambiarlo es pedregoso. No hay superficie que aguante porque las categorías cuentan con motos de mucha potencia que terminan destruyendo el piso en diez horas de actividad, contando sábado y domingo. En Trenque Lauquen hubo 20 accidentes y no se podía correr porque el circuito estaba fuera de reglamento, pero las carreras se llevaron a cabo igual. No entiendo por qué la Confederación no exigió correr a los pilotos de Open; deberían haber largado los que querían y sancionar a quienes no lo hicieran. Pero, parece que hay muchos intereses creados y los pilotos piensan más en un título que en la gente. En Barrancas no respetaron ni al público ni al organizador. Decir que el sol les dificultaba su manejo y que están pensando en no padecer lesiones son pretextos insignificantes”- completó el organizador.
Para ilustrar el informe, en vez de las habituales fotos y estadísticas (C.A.Mo.D. todavía no oficializó los resultados), elegimos esta frase que nos hizo llegar la gente del Team Conarpesa que refleja el sentimiento de la mayoría de aquellos que nos sentimos involucrados con la categoría.