Superada
la etapa de sorpresas en Jerez, el Mundial de Velocidad cumplió
su segunda cita de la temporada visitando el circuito del desierto.
Valentino Rossi puso las cosas en su lugar volviendo a la victoria
y, nuevos triunfos de Lorenzo en 250 y Bautista en 125, mantuvieron
la tendencia evidenciada en España. Todo muy normal.
Valentino
Rossi volvió a prevalecer en un Gran Premio en la máxima
categoría del Mundial luego de una “abstinencia”
de tres competencias, logrando con esta victoria alcanzar a Mike Doohan
en la cota de 54 carreras ganadas.
Pese a las sorpresas que nos deparó la clasificación,
con Casey Stoner como “poleman” y Toni Elías cerrando
la primera fila que también integró el puntero del campeonato
Loris Capirossi, la largada del segundo Gran Premio del año fue
más “normal” que aquella vista en Jerez. Stoner
picó en punta, haciendo presagiar una presunta caída del
récord de precocidad ostentado por el americano Freddie Spencer;
mientras que el pelotón “de cabeza” quedó
integrado por su Honda y la de Hayden, la Yamaha de Rossi y las Ducati
de Capirossi y Gibernau. Recién en la novena vuelta Valentino
Rossi sacó a relucir su chapa de Campeón y superó
a Stoner de la misma manera que un par de giros antes lo había
hecho con Hayden. Capirossi, Hayden y Gibernau también superaron
uno a uno al australiano, quien pecó ante la falta de experiencia
en esta cilindrada (en especial, en cómo llevar la moto a medida
que se va desgastando el combustible sin abusar en el consumo del caucho)
y por eso terminó quinto. Otro de los juveniles de MotoGp, Daniel
Pedrosa, fue protagonista de una gran remontada (le falló el
embrague en la largada), avanzando y dejando atrás a Elías,
Colin Edwards y, con mucha dificultad, Marco Melandri, para finalizar
en el sexto lugar.
Previo
a la largada de 250cc, nadie podía presagiar una mala partida
para los españoles de las rojas Aprilia que vienen dominando
entrenamientos, clasificaciones y carreras. Sin embargo, con el verde
del semáforo en Losail, tanto Jorge Lorenzo como Héctor
Barberá se vieron relegados a la sexta y séptima colocación.
A partir de entonces, un par de infortunios para el resto de sus rivales
(caída de Alex DeAngelis y pasada de largo de Roberto Locatelli)
favorecieron para que se colocaran segundo y tercero.
Una vez que se ubicó por detrás del líder Andrea
Dovizioso, Lorenzo adelantó al italiano en la novena vuelta e
impuso un fuerte ritmo de carrera, mientras que Barberá quedó
descolgado. Desde el puesto 21, Locatelli comenzó una furiosa
remontada que lo puso a los escapes del español de la moto 80
en las últimas dos pasadas. Los giros finales mostraron un cerrado
duelo entre Lorenzo y Dovizioso; mientras que por detrás, Barberá
perdía su duelo con Locatelli, en una situación similar
a la vivida en la primera fecha en Jerez (también perdió
un puesto en el podio al ser superado por Dovizioso y Takahashi).
Para
el argentino Sebastián Porto, sin ser extraordinario el fin de
semana fue positivo, ya que además de progresar en clasificación
(cuarto el viernes y quinto el sábado), pudo terminar la carrera
en el séptimo lugar luego de mantenerse a la cola del segundo
pelotón durante gran parte de la competencia y aguardar los giros
finales para mejorar posiciones.
En 125cc, el español Alvaro Bautista se impuso cómodamente
y terminó, con su triunfo, con una racha que llevaba cerca de
cuatro años y 56 Grandes Premios en los que un piloto no repetía
una victoria consecutivamente (desde que el francés Arnaud Vincent
en 2002 ganó en Donington Park, Inglaterra, y Sachsenring, Alemania).
Detrás
de Bautista, completaron el podio Mika Kallio y Sergio Gadea. Ya desde
la largada, se puso en evidencia el dominio de las Aprilia del equipo
de Aspar, con Pasini, Bautista y Gadea en las tres primeras posiciones
(el viernes se les sumó Faubel, completando toda la primera línea
provisional para un mismo equipo). Bautista no tardó en hacerse
con la delantera, imponiendo un ritmo exigente e inalcanzable para sus
rivales. A partir de entonces, la emoción se centró en
la lucha por el segundo puesto, entre Gadea, Pasini, Kallio y el checo
Pesek, con cambios continuos entre los cuatro pilotos hasta la última
vuelta, cuando Kallio prevaleció adelantándose a Gadea
en plena recta. Precisamente, el fines hizo valer la superioridad de
su KTM en aceleración, dejando atrás a la Aprilia en los
metros finales (la moto naranja batió el récord de velocidad
al final de la recta de Losail, con 231,6 km/h).
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