Los
pilotos locales casi se quedan con todos los triunfos en Jerez de
la Frontera. Alvaro Bautista ganó por primera vez en 125 con
su Aprilia; Jorge Lorenzo siguió con los festejos al ganar
en 250 también con una moto italiana y, el cierre de la jornada,
entregó una emotiva carrera con el debutante Dani Pedrosa,
pisándole los talones con su Honda a Loris Capirossi y una
sorprendente Ducati. Rossi se cayó en la primera curva y Porto
abandonó en un desastroso fin de semana.
Cerca
de 130.000 espectadores disfrutaron de un domingo lleno de emociones
y golpes de escena. Desde el arranque, el espectáculo estuvo
asegurado con las acciones de 125cc, donde un inspirado Alvaro Bautista
batalló a diestra y siniestra contra la Derbi “camuflada”
de Lukas Pesek y la KTM de Julíán Simón. El desgaste
de las primeras vueltas no hizo efecto en la Aprilia del ganador quien
poco a poco comenzó a distanciarse, mientras que tanto el checo
como el español de la moto naranja se enfrascaron en un cerrado
duelo al que se sumaron Mika Kallio (otra KTM), Mattia Pasini y Héctor
Faubel (los dos con Aprilia y los dos del Team Aspar, al igual que el
vencedor).
De todos los protagonistas de 125, quien más lamentó su
resultado fue Pasini, ya que estaba en condiciones de vencer tras lograr
la Pole Position pero una mala largada le arruinó el fin de semana.
En
250cc, la apertura del campeonato le posibilitó a Jorge Lorenzo
desquitarse con esa victoria que le fue esquiva durante toda la pasada
temporada. El piloto del Team Fortuna Aprilia tomó las riendas
de la situación a partir de la vuelta siete, cuando se vio relegado
por su compañero Héctor Barberá y Alex DeAngelis
y luego de que fuera líder del pelotón junto a Yuki Takahashi
y a Andrea Dovizioso, los dos con Honda.
A partir de ese momento, Lorenzo cambió el ritmo de marcha y
comenzó a escaparse, haciendo imposible la persecución
por parte del sanmarinense DeAngelis, relegando al mismo tiempo en la
lucha por el tercer puesto al trío conformado por Barberá,
Dovizioso y Takahashi.
Precisamente, el andar de estos dos últimos demostró que,
si bien están lejos de las prestaciones de las Aprilia, las Honda
todavía tienen un lado aprovechable que hay que saber encontrar.
Situación que lamentablemente no encontró el argentino
Sebastián Porto, renegando durante todo el fin de semana para
acortar una inesperada brecha de casi tres segundos y medio con la punta.
Fue
decimoquinto el viernes, vigésimo segundo el sábado y
abandonó el domingo cuando era decimoséptimo y estaba
cada vez más lejos de los primeros. Si descartamos la suerte
de Yukio Takahashi y su compañero en el Team Repsol, Shuei Aoyama
(por ser japoneses y tener más entendimiento con la gente de
Honda), el otro usuario de punta de la casa del ala es Andrea Dovizioso.
Su fin de semana complicado, fue creciendo de menos a más, clasificando
noveno el viernes, largando decimoquinto el domingo y culminando tercero
en el podio. ¿Qué pasó? Simplemente no bajó
los brazos y le buscó la vuelta hasta estar cómodo sobre
la Honda; al punto de quitar el tope de goma en el respaldo del colín
para encontrar más libertad en sus movimientos.
Luego de una carrera sin grandes emociones en 250, salvo por la lucha
entre Dovizioso, Takahashi y Barberá por el último escalón
del podio, los espectadores aguardaban entusiasmados el inicio de MotoGp,
imaginando tal vez una tripleta española, apostando por la excelente
segunda posición de Sete Gibernau con la Ducati (detrás
del Poleman Capirossi), pero…
El primer golpe de escena llegó 17 segundos después del
verde del semáforo, cuando Valentino Rossi (que partía
noveno) alcanzó a meterse cuarto por detrás de Loris,
Sete y Melandri en la curva uno, sin contar que Toni Elias se iba a
complicar en el viraje, tocándolo desde atrás. La caída
del Campeón del Mundo dividió en dos al pelotón,
con aquellos que pudieron pasar por la cuerda interna sin problemas
y los que debieron levantar al encontrarse con Rossi desparramado en
medio de la pista.
A partir de entonces se planteó otro Gran Premio de España,
sabiendo ya que Rossi no estaría entre los protagonistas de la
punta. La M1 del italiano acusó rotura del pedalín derecho
y la palanca del freno trasero, mientras que el manillar quedó
tan torcido que obligó a Rossi a acomodarse en una extraña
postura. Así y todo, Valentino no abandonó y no sólo
alcanzó al pelotón de cola, sino que hasta superó
a dos de los vagones más lentos del tren (Ellison y Hofmann).
Adelante, Capirossi imprimió un ritmo veloz para las primeras
vueltas, buscando establecer una diferencia que le permitiera luego
regular el caucho de las Bridgestone (efectivas por primera vez sin
la necesidad de un calor extremo). Detrás
suyo, Dani Pedrosa despejaba las dudas sobre su rápida adaptación
a MotoGp y, realizando una serie de vueltas rápidas, se encargó
de superar a Melandri primero y a su compañero Hayden después.
Una vez que se puso a tiro de Capirossi (a casi dos segundos) comenzó
a acortar la brecha paulatinamente, al punto de llegar a menos de 40/100
cuando todavía faltaban tres vueltas. Esa cercanía fue
lo máximo que Capirossi le permitió, ya que durante las
vueltas finales exprimió el poco potencial que le quedaba a sus
neumáticos para abrir el hueco que le diera tranquilidad y mayor
seguridad de cara a la victoria.
De
esta manera, por primera vez que está en la categoría
Ducati arranca el año como líder provisional del torneo;
Dani Pedrosa subió al podio en el día de su debut; Nicky
Hayden puede darse por satisfecho al saber que las Honda están
en el camino correcto (aunque su compañero fue más rápido);
Toni Elías remontó desde el puesto 17 hasta el cuarto
luego del toque con Rossi; Casey Stoner demostró que tiene “pasta”
al terminar sexto casi sin haber hecho pretemporada sobre la Honda y
Valentino Rossi arrancó la temporada sin victoria, al igual que
en 2000, cuando debutó en 500cc y fue el único año
que no logró el título… ¿premonición
o simple coincidencia? A partir de Qatar lo sabremos.
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