| LO
MEJOR DE LA SEMANA |
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Mal trago para Sebastián en Brasil |
| Una
falla mecánica obligó al argentino a abandonar a poco
del final. ![]() Ya desde el viernes Porto estaba confiado. Como ganador del último Gran Premio de Holanda, no contradijo las expectativas y se metió en la primera línea provisional de la parrilla de salida. Por la mañana marcaba el mejor tiempo y peló la pole en la cronometrada de la tarde, perdiendo con DePuniet y Poggiali por apenas una décima. “La moto va bien –decía Porto-, pero tenemos que seguir trabajando en el apartado del motor porque perdimos un poco de velocidad punta y aceleración respecto a Assen”. Primer llamado de atención, ojo con el motor porque no es el más rápido. Más adelante agregaba: “de chasis estamos bastante bien y eso es importante en una pista tan bacheada como esta”. Con esto, se evidenciaba que la confianza en su pilotaje sigue siendo un pilar fundamental en el trabajo del rafaelino. Y así lo demostró el sábado, esforzándose en los instantes finales para quedarse con una pole por más de tres décimas de ventaja por delante de Elías y DePuniet. “Trabajamos pensando en la carrera, giré mucho para hacer diferentes pruebas y cuando tuve clara la puesta a punto, colocamos una goma más blanda para marcar la vuelta rápida” –de esta manera, sin hacer mención, hacía entender que no hubo mejoras en la parte motriz. Sin embargo, junto al equipo buscaron otro camino, para estar preparados y definir en lo trabado. Por si las moscas… ![]() Pero las moscas fueron más. Tal vez no propiamente un insecto, pero sí tal vez un virus informático que alteró algún chip en la electrónica de la moto y produjo la falla en la Aprilia de Sebas a cuatro giros del final. ¿Qué otra cosa sino? ¿Brujería? ¿Cómo se explica que más allá de una mala largada, de a poco se fue metiendo hasta quedar tercero y justo antes de iniciar el ataque final, después de marcar el récord de vuelta, sobrevino la quedada? Una vez terminada la carrera Porto declaró que sus mecánicos realizaron una minuciosa revisión para encontrar el motivo que lo obligó a detenerse en boxes cuando estaba en clara posición de luchar por la victoria. Aparentemente no hallaron nada, rearmaron todo y probaron de encender el motor de nuevo. Y ya no hubo fallas, el impulsor de la Aprilia sonaba como un violín y la bronca por el abandono se potenció. “Estoy descontento, largué bien pero se metió bastante gente por delante. Poco a poco recuperé posiciones y cuando estaba tercero y decidí ir por Pedrosa y Poggiali, la moto comenzó a fallar. No
sabemos exactamente cuál fue la causa del problema, pero mi equipo
está trabajando en ello. Fue una lástima porque estaba mentalizado
para ganar y, de no hacerlo, seguro que hubiera subido al podio”El propio Sebas lo reconoce: contra la mala suerte no hay nada que hacer. Esta vez no hubo excusas. Ya no depende de él, así lo demostró en lo previo. El piloto está, las ganas también, el equipo acompaña, ¿habrá que esperar que en Aprilia se decidan a echarle una mano? Veremos qué pasa ahora en Alemania. |