LO MEJOR DE LA SEMANA
Honda ganó todo en Le Mans

Nuevo triplete de la casa del Ala en Francia, esta vez sin lluvia. Sete Gibernau, repitió lo de Jerez, seguido de Carlos Checa y Max Biaggi. Rossi fue cuarto. Dovizioso volvió a ganarle a Locatelli en la última vuelta de 125 y Pedrosa confirmó sus posibilidades de título aplastando en 250cc. Porto se cayó cuando era tercero.

Sete Gibernau (Honda) y Carlos Checa (Yamaha) protagonizaron el primer uno-dos español en la historia la máxima categoría reina al copar los dos peldaños más altos del podio Le Mans. Con esta victoria en el Gran Premio de Francia, Gibernau se consolida al frente del campeonato, mientras que el vigente campeón mundial, el italiano Valentino Rossi (Yamaha) quedó por segunda vez consecutiva sin pisar el sitial de honor, después de haberlo hecho veintitrés veces consecutivamente hasta Jerez.
En las vueltas iniciales fue Carlos Checa quien marcó el ritmo, llevándose a rueda a Sete Gibernau, en tanto que Biaggi y Rossi parecían quedar algo descolgados pero enfrascados en una lucha personal. Cuando Sete finalmente se instaló en la punta, Checa tuvo que defenderse de los ataques de Biaggi quien, aprovechando un error de Rossi se acercó al catalán pretendiendo el segundo puesto. Sin embargo un fallo propio, al ingreso de la chicana permitió que Checa se consolidara en la posición de escolta.
Arribando en el quinto lugar, Colin Edwards (Honda) consigió su mejor clasificación desde que compite en el Mundial de Velocidad. Marco Melandri (Yamaha) también obtuvo su mejor resultado de la temporada (sexto); mientras Alex Barros (Honda), Troy Bayliss (Ducati), Makoto Tamada (Honda) y Loris Capirossi (Ducati) completaron las diez primeras posiciones.
En 125cc, el italiano Andrea Dovizioso (Honda) se impuso en la tercera prueba de la temporada, tras un duelo espectacular con su compatriota Roberto Locatelli (Aprilia), definido sólo en los últimos instantes. Detrás de los dos italianos llegaron –también en cerrado pelotón- Jorge Lorenzo (Derbi), Mirko Giansanti (Aprilia) y Héctor Barberá (Aprilia).
Menos emoción hubo en la prueba de 250cc, donde el español Daniel Pedrosa (Honda) dominó a voluntad el Gran Premio de Francia. Su victoria le permite acercarse al comando de la tabla provisional, en manos del francés Randy de Puniet (Aprilia), escolta del español en LeMans. Pedrosa lideró desde el principio y el haber marcado la Pole Position le permitió hacer una excelente salida que le colocó al frente antes de terminar la recta de meta, por delante de la comprometida entrada de la chicana. Este sector del trazado se cobró un par de víctimas, de la talla de Roberto Rolfo (Honda) y Manuel Poggiali. A partir de esa primera vuelta, Pedrosa marcó un fuerte ritmo al mismo tiempo que sus rivales fueron cayendo derrotados por el camino, salvo el francés Randy de Puniet (Aprilia), quien intentó aguantar durante unos pocos giros más y al contrario de lo que pensaba tuvo que acabar defendiéndose de los ataques de Sebastián Porto (Aprilia), quien se quedó cortado del dúo de cabeza con la caída de Poggiali.
Otra decepción
Cuando otra vez figuraba como uno de los principales candidatos a la victoria, Sebastián Porto debió abandonar por una caída en la vuelta 17. Luego de marcar una buena partida, el desparramo de Poggiali delante del argentino en la segunda vuelta le hizo perder contacto con los líderes de la carrera, Pedrosa y DePuniet. Sin embargo, de a poco fue limando esa diferencia y, a nueve vueltas del final, cuando se encontraba tercero a poco más de un segundo del francés DePuniet, el rafaelino sufrió un golpe que lo obligó a retirarse. Al respecto, Porto manifestó una vez arribado a los bóxes: “Da mucha bronca este abandono, porque si bien en carrera marchaba tercero y tranquilo, el motor no iba bien desde la segunda tanda del sábado. En la largada, lo hablé con Jorge Martínez y con ‘Lele’ Martinelli, mi jefe de mecánicos y ambos me dijeron que fuera tranquilo, buscando llegar y sumar. Pero cuando me estaba acercando a DePuniet, se fue acentuando el problema, la moto se frenaba. Perdía en los sectores rápidos, que es donde la Aprilia debería sacar ventaja y, en el momento en que la moto me tira, la sensación fue como de una agarrada del motor o como si la caja se hubiera trabado, porque la moto se frenó de golpe y ya no pude controlarla”.
RESULTADOS