En
esta columna estaremos haciendo un breve repaso de lo que fue la última
edición del Dakar. Un verdadero clásico del deporte
motor mundial que en esta edición tuvo en las motos su “plato
fuerte”.
Si
bien en el programa habíamos hecho un fuerte análisis
del Dakar 2004 , había quedado esta deuda con la página
de internet. Una carrera que fue emocionante desde el principio al fin,
dejando a las motos como la división más atractiva por
varios cuerpos. Por primera vez en muchos años que sigo a la
prueba africana tengo la sensación de que la prensa en general
está respetando y valorando más lo que significa correr
este clásico en moto. Una victoria impecable de “Nani”
Roma que desde la edición pasada había dado signos de
“madurez” para poder ganar, en el 2003 su moto le dijo basta,
pero este año las estrellas se alinearon para el español
para transformarse en el primer piloto de su país en ganar la
“carrera más dura del planeta”. Algunos de esos signos
de madurez se pueden ver en especial en la cantidad de etapas ganadas:
Solamente dos. Esto marca que hay que saber perder para poder ganar
el premio mayor (casi una especie de “ley” aplicable a todas
nuestras vidas). Por todo esto Roma se llevó un Dakar inolvidable.
Un párrafo aparte para Richard Sainct, que venia a defender su
título del año pasado. Las cosas no arrancaron nada bien
con una fuerte caída que le lastimo un brazo, de ahí en
más, la mayoría pensó que ya la carrera estaba
terminada para el, pero no fue asi, con una garra impresionante y un
ritmo demoledor fue escalando día a día para transformarse
en la “piedra en el zapato” de Roma y de esta manera tender
la sospecha de una posible cuarta victoria. En la anteúltima
etapa manejó en forma “endemoniada” para achicar
la diferencia con Nani, pero no le alcanzó para ganarle, lo que
si le alcanzó y le sobró fue inteligencia , velocidad
y en especial coraje.
El tercer lugar le correspondió a Cyril Depres, otro de los pilotos
que demostró tener todas las condiciones para ganar, sinceramente
pensé que el ganaba, pero una caída lo postergó
casi dos horas que después supo recuperar con ese estilo tan
particular que tiene: Siempre a fondo.
Cuando logré “calmar” su ritmo y no cometa tantos
errores de navegación ya sabemos a quién veremos en lo
más alto de podio. Cuarto lugar para un clásico, Alfie
Cox, que con el balance que quizás necesita Depres, siempre hace
las cosas prolijas para terminar entre los mejores. Quizás el
sudafricano siempre se cruzó con alguno más “inspirado”
que el, cuando no era Sainct fue Meoni, ojalá le quede cuerda
para pelear la primera posición de un Dakar. El quinto lugar
para el piloto más espectacular, el noruego Ullevalseter, que
se alzó con el mérito al mejor privado después
de haber peleado casi toda la carrera con el sueco Ludmark por ese honor
(Ludmark se retrasó sobre el final llegando 16to). Finalmente
el sexto lugar fue para un golpeado Fabricio Meoni, que no le aflojó
nada y muchas veces con su pierna colgando (por una lesión de
tobillo) vio nuevamente las playas de Dakar. El italiano anunció
que este sería su último Dakar, esperemos que se arrepienta.
Para destacar la actuación de Fratigne, que con su Yamaha WR
450 doble tracción (un sistema hidráulico colocado en
la masa delantera genera tracción en la misma) se llevó
tres etapas y fue la única moto que no fue KTM en el top 10.
El francés resignó mucha velocidad al utilizar esta moto
450 c.c., pero seguramente los frutos vendrán en próximas
ediciones, donde ya está prácticamente confirmado que
a partir del 2006 se correrá con motos hasta 450 c.c., lo cual
traerá la incorporación de varias marcas con la consecuente
lucha entre las mismas.
Ahora pasamos al turno de los latinos donde el chileno Carlo de Gavardo
volvió a llegar en octava posición demostrando su alto
nivel en esta especialidad. Personalmente creo que Carlo aun no se pudo
recuperar de las secuelas de su accidente en el “Rally por las
Pampas”, el cual le quitó bastante velocidad que había
ganado cuando llegó a consagrarse campeón del mundo de
Rally Cross Country, su arma letal sigue siendo su habilidad para navegar,
esperemos que pueda volver a encontrar esa velocidad “extra”
que lo devuelva a pelear por el top 5 de la carrera. Importante labor
la de Jan de Azevedo, que recién recuperado de una lesión
en su hombro producto de una fuerte caída en el Rally Do Zartoes
en su país, encaró esta prueba africana que lo vio llegar
quinto el año pasado para terminar en la 15 posición.
Una mención especial para el maestro del off road estadounidense
, Larry Reseler (diez veces ganador de la Baja 1000) con sus 47 años
y en su primer intento en el Dakar finalizó 12do.
Para cerrar la gran victoria en autos de Stephane Peterhansel, de esta
forma el más ganador en la historia de motos (6 oportunidades)
se sacó la espina del año pasado en cuatro ruedas y logró
ser el segundo piloto en la historia junto a su compatriota Hubert Oriol
en ganar el Dakar en las dos especialidades, una verdadera hazaña.
El punto “cabulero” fue que Peterhansel se puso el pañuelo
que utilizó en sus seis victorias en dos ruedas y que nunca había
utilizado desde que había debutado en autos. Después del
frustrante abandono del 2003 cuando parecía que iba a ganar,
prometió traer su pañuelo de la suerte, que como vemos
no lo defraudó.
Una carrera que cada vez se vuelve más clásico, una carrera
que inspira como a su vez quita el sueño, un desafío que
año tras años se renueva, simplemente: EL DAKAR.
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