MOTOS DE LEYENDA

BMW (Parte 1)

BMW es una de las marcas más ricas en historia, en lo que a motociclismo se refiere BMW cuyo significado es fábrica Bavara de motores, nació para construir aviones y empezó a fabricar motocicletas solo para sobrevivir. Pero hizo cosas maravillosas, aportando una nueva "filosofía" de la moto y encontrándose siempre a la vanguardia de la técnica, pero respetando una rígida tradición de más de medio siglo.
En 1916, los ingenieros Friz y Rapp fundaron BFW, empresa suministradora de motores de avión a las Fuerzas Armadas Alemanas.
Les fue muy bien y en corto tiempo se unieron a la fábrica de aviones Gustav Otto para formar BMW.
A BMW se le planteó la necesidad de dedicarse a otras actividades cuando Alemania, tras haber perdido la 1era Guerra Mundial, atravesó una aguda crisis.
Así surgió la posibilidad de construir motocicletas. Así presentó al mercado la "Flink", una monocilindrica de 146cc.
Un motor refrigerado por aire, equipado con 2 cilindros horizontales contrapuestos, era una solución lógica y sensata para una motocicleta. El ingeniero Friz pensó en un motor de este tipo, pero no tenía tiempo para resolver el problema de la transmisión final, que parecía demasiado complejo, por lo que decidió colocar el motor longitudinalmente en el chasis que aseguraba una manejabilidad igual, ya que el peso del motor seguía concentrado en un lugar muy bajo y la solución al problema de la transmisión final se facilitaba enormemente.
En 1923, se presentó un nuevo modelo, la R32 en el salón de París. Fue todo un acontecimiento y no solo porque el motor transversal de 2 cilindros opuestos estuviese acoplado a un embrague y cambio de velocidades del tipo usado en los automóviles, sino que además la transmisión se realizaba por árbol y grupo cónico posterior. En el colmo del refinamiento poseía un chasis tubular de doble cuna, que garantizaba una rigidez torcional y lateral poco común.
Así se fueron sucediendo los modelos hasta que en 1926 apareció la R63 con más de 24CV y una velocidad máxima superior a los 120 km/h.
Con este modelo el corredor Ernst Henne en 1930 batió el récord mundial de velocidad con 221,5 km/h. Los récords se sucedieron hasta 1937 cuando con una bicilindrica de 493cc. obtuvo el récord de 493 km/h.
En 1928 BMW decidió entrar en el campo automovilístico.