MOTOS DE LEYENDA

COTTON

Frank Willoughby Cotton, más conocido como Bill Cotton, participó en triales y carreras en cuesta sobre una Scott. Desde los años diez, el bastidor de estas motos adoptó el chasis triangulado y parece ser que Cotton se inspiró en él cuando realizó su primer cuadro. El resultado fue muy distinto del cuadro de Scott, pero igual de ligero y rígido que aquél.
A lo largo de las manifestaciones deportivas en las que participó, Cotton tuvo la ocasión de conocer a los hermanos Butterfield quienes construyeron -según los planes de Cotton- dos cuadros y uno de ellos se equipó con motor Levis experimental de dos tiempos y 350 cc.
Los ingenieros de Levis consideraron la posibilidad de utilizar el chasis de Cotton en sus propias máquinas, mediante el pago de oportunos Royalties, pero la declaración de la Primera Guerra Mundial impidió la realización de este proyecto.
Al finalizar el conflicto bélico, Cotton compró un pequeño local en Gloucester y en 1919 lanzó la primera Cotton, una pequeña y modesta máquina, animada por un motor Villiers de 269cc y dos tiempos.
En 1922 añadió a su gama una 350cc de válvulas laterales y este mismo año alistó tres motos en el "Tourist Trophy".
Bill Cotton recibió una carta del distribuidor de Harley Davidson para Irlanda en la que ensalzaba los méritos de un joven piloto local: Stanley Woods, quién en la primer carrera logró terminar en la quinta ubicación y sus compañeros en la 11º y 15º. Las Cotton conocieron entonces un período magnífico.
El responsable de la preparación de los motores Blackburne, Paddy Johnston, venció en la categoría 250 de las 200 Millas de Broocklands y finalizó segundo en el Gran Premio de Francia.
El mayor éxito de la marca fue en 1926 en el Tourist Trophy de 250cc. En la clasificación final las Cotton figuraban en los tres primeros puestos.
En 1927 el cuadro de las Cotton sufrió su primer cambio importante; al objeto de permitir el montaje de motores más potentes, como los nuevos Blackburne de árbol de levas en la cabeza y los bicilíndricos JAP 500 en V. Para la producción en serie, el cuadro de las Cotton se suministraba equipado tanto con un modesto 150 cc de válvulas laterales, ideal para los tiempos de crisis de los años 1931-1932, como con un imponente JAP sport de 600 cc, en 1939.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Cotton no interrumpió sus actividades.
En 1953, dos jóvenes de Gloucester, Monty Denley y Pat Onions, intentaron reconstruir la vieja marca bajo el nombre de "Mrs. Elizabeth Cotton".
Los talleres de Vulcano se pusieron en funcionamiento saliendo las nuevas motos equipadas con motores Villiers. Con el lanzamiento al mercado del motor Villiers "Starmaker" de 250cc, las Cotton retornaron a las pistas y, conducidas por pilotos como Bill Ivy, Peter Inchley y Derek Minter, la Cotton "Telstar" cosechó éxito tras éxito.
En 1965 conquistó el Campeonato de Gran Bretaña de 250cc. Una versión especial, la Cotton "Conquest", venció en las 500 millas de Thruxton por dos veces consecutivas, pero Villiers cerró sus puertas y Cotton tuvo que ir a buscar motores fuera de sus fronteras, eligiendo los italianos "Minarelli". Este motor equipó la Cotton "Cavalier" en sus dos versiones, trial y enduro,de las que se construyeron aproximadamente 1000 unidades.
En 1969 la marca de Gloucester conquistó la copa destinada a la categoría de los 250cc en el Scottish Six Days Trial con una "Cavalier".
En 1976 la marca anunció su intención de volver a las competiciones de velocidad sobre asfalto con máquinas equipadas con el motor austríaco "Rotax". en 1979 Rotax prepara para Cotton un nuevo grupo motriz de 250cc y dos cilindros paralelos verticales, situados uno detrás del otro en el sentido de la marcha.
Aparecida la Cotton 250 EM 34, como se la denominó en las pistas inglesas en enero de 1980, comienza rápidamente a conseguir victorias de la mano de Tony Rutter en Mallory Park.
Tras ser solicitada por algunos pilotos punteros del momento, en España finalmente le cabe el honor de conducirla a Marcelino García, el cual en su primera salida con la Cotton 250 EM 34 en la segunda prueba puntuable para el Campeonato de España de Velocidad de 1980, finalizó tercero de su categoría detrás de dos Derbi oficiales de B. Grau y A. Nieto; la Cotton estaba dispuesta a presentarle batalla a marcas como Yamaha y Kawasaki y sus inicios fueron prometedores.
Pero hoy sólo nos dedicamos a lo que fue la trayectoria de una marca como Cotton en sus momentos más difíciles, como fue sobrevivir a dos guerras mundiales y aún después seguir en carrera...